MDCS 2715
En este libro Mn. Riba recibe el homenaje de muchos visitantes que, después de la visita al museo de la sal, dejan constancia de sus impresiones con frases entusiastas sobre los objetos y sobre quién hizo posible su exposición.
Obispos, ministros, gobernadores, artistas de renombre y un numeroso etcétera de visitantes han emitido grandes elogios sobre la colección.
En este libro, pero, hay una página de excepción. Es la que se muestra al visitante y en la cual se puede admirar la extraordinaria técnica y habilidad del escultor Lluís Vermell al pintar su autorretrato y el retrato de su amigo Mn. Riba.